CULTURAS PERIODÍSTICAS DE ESPAÑA Y SUIZA

LA AUTOPERCEPCIÓN DE LOS ROLES PROFESIONALES DE LOS PERIODISTAS Y SU IDEA DE OBJETIVIDAD DENTRO DE LA CULTURA PERIODÍSTICA DE ESPAÑA Y SUIZA: ESTUDIO COMPARADO

El periodismo ha evolucionado y cambiado mucho desde que Julio César hiciera colocar el Acta Diuma en el foro romano en el siglo I d.C. En los siglos XVIII y XIX, los líderes políticos tomaron conciencia del gran poder que podían tener los periódicos para influir en la población y proliferaron los periódicos de facciones y partidos políticos. Ya en el siglo XIX en Estados Unidos aparecieron los primeros diarios destinados a la venta masiva. Desde entonces hasta nuestros días, el periodismo ha ido manteniendo o aumentando su influencia en la vida social, política y económica. Tanto es así, que ha sido considerado como el “cuarto poder” de las grandes democracias occidentales después de los tres primeros que establecen las constituciones modernas (ejecutivo, legislativo y judicial). El periodismo político constituido por el análisis y la información referida a las actividades relacionadas con la política (tanto nacional como internacional), el Parlamento, los partidos y todos los componentes del poder formal en la sociedad confirma esta denominación.

Los medios de comunicación, en los diferentes países, juegan un papel central a la hora de la elaboración y difusión diaria de información. Ellos eligen, ponderan, ordenan y, en definitiva, intervienen en todo el proceso informativo. Por un lado, los periodistas adoptan distintos posicionamientos frente a la información que van a crear: deben decidir, por ejemplo, si el tratamiento que le quieren dar debe basarse en el comentario sobre el acontecimiento (político, económico o social), relacionando su posición (del periodista) con la del actor o acción (política, económica o social), o si por el contrario, se debe realizar un informe desde la distancia copiando y reproduciendo la realidad de una manera lo más exacta posible. Adoptan, por lo tanto, diferentes roles profesionales (interprete en el primer caso y difusor en el segundo).

Por otro lado, tras el trabajo diario de los periodistas, existen muchos intereses personales y creados que se desarrollan a la hora de plantear y mostrar la información. En lo que concierne a esta, la comprensión periodística de objetividad desempeñan un papel prominente. En algunas culturas periodísticas se encuentra arraigada la idea de que deben evitarse los posicionamientos políticos y las declaraciones ambiguas o partidistas. Ello viene estrechamente unido a la idea de objetividad periodística y del medio. Las opiniones particulares y determinados ajustes realizados bajo la noción de objetividad se distinguen dependiendo del contexto cultural y la comprensión o idea de los papeles ejercidos por parte de los periodistas. Los periodistas representan una realidad social y actúan como figuras importantes, no solo en el sistema de medios, sino igualmente en el resto de sistemas sociales (como intermediarios de la información) y desempeñan un papel muy importante dentro del proceso democrático (Deuze, 2002: 134). Detrás del trabajo de los periodistas como actores dentro del sistema, existen importantes motivos e intereses que justifican los modelos en los que basan sus criterios de trabajo.

Comenzamos aquí a perfilar esta investigación y que toma como foco de estudio las actitudes de los periodistas a la hora de realizar su trabajo dentro de su contexto profesional. Para llegar a conocer este “contexto profesional” debemos recurrir al concepto de “cultura periodística” que se forma en base a la delgada línea que separa las culturas nacionales y el concepto universal de cultura como forma de vida. Entendemos que sin un profundo análisis de los aspectos que la definen y conceptualizan no se puede comprender completamente el significado del trabajo periodístico. Para llegar a este punto mostraremos las posturas existentes en la profesión periodística con respecto al concepto de objetividad y con respecto a la autopercepción que tienen los propios periodistas sobre el rol que ejercen dentro de los medios de comunicación y en la sociedad en general.

Al hablar de roles de los periodistas nos referimos a las maneras en la que un profesional de los medios de comunicación plasma sus valores y actitudes profesionales en la información que ofrece a su público y lo que él considera importante a la hora de ejercer su trabajo. Por lo tanto, la idea del rol ejercido por el periodista en su función profesional dentro de la cultura periodística influye directamente en las acciones de este, y por consiguiente, en la producción de noticias (Weischenberg, 1995: 447). Weischenberg, Löffelholz y Scholl (1994: 160) definen este concepto como “la comprensión e idea que tienen los periodistas sobre sus roles dentro del proceso informativo”. Ellos explican cómo los periodistas tienen una imagen profesional propia autodefinida, que no tiene porqué ser idéntica con el papel ejercido o la acción llevada a cabo dentro del proceso de transmisión informativo. Según Hanitzsch (2007: 368), comprender el rol de los profesionales y realizar una evaluación de la objetividad distingue la cultura periodística nacional en la que se ubican los periodistas. Según este autor, el análisis en torno a los periodistas de un país debe compararse a otros para poder llegar a unas conclusiones explícitas.

La idea de objetividad sigue estando muy presente en el trabajo periodístico, tanto desde el punto de vista filosófico (convicciones éticas), como desde su condición de método de trabajo en los medios a la hora de abordar el tratamiento de las opiniones y declaraciones (Shoemaker y Reese, 1991: 75). La objetividad, a pesar de contar con detractores y de personas que niegan la posibilidad de ser alcanzada e incluso la inutilidad de intentarlo, para muchos profesionales es una pieza clave en la estructura mediática a la hora de poder plantear un periodismo de calidad. Resulta fundamental poder establecer hasta qué punto en todas las culturas periodísticas esto se cumple. A pesar de que en casi toda la bibliografía dedicada al tema se plantea el concepto de objetividad como ideal, como pretensión universal dentro del periodismo, no queda claro aún hasta qué punto esto es entendido en países donde no predomina el concepto del periodismo anglosajón (Hackett, 2008). Cómo es comprendido el concepto de objetividad y la importancia de esta depende del contexto cultural de los periodistas (Donsbach y Klett, 1993: 57-58). Por lo tanto, la idea de objetividad que se tiene o se plantea en determinadas culturas periodísticas nos sirve para conocer ciertos valores y tradiciones en algunos países. Existe una gran diversidad de opiniones e ideas diferentes acerca de la objetividad y del planteamiento de esta dentro del periodismo. Pero debemos tener en cuenta que este debate sobre la “noción de objetividad” no tiene lugar solamente en el contexto periodístico, sino que aparece en todas las ramas de las distintas ciencias existentes (Lichtenberg, 1996: 226).

La diversidad es modelada en función de tres componentes (Hanitzsch, 2007: 376): 1) los roles institucionales referidos a las funciones y normativas actuales de los periodistas en la sociedad, 2) la epistemología que analiza la accesibilidad a la realidad y a la naturaleza de las evidencias aceptables a partir del conocimiento científico y 3) la ideología ética que puntualiza en la cuestión de cómo los periodistas responden a sus dilemas éticos. Los tres componentes son de nuevo divididos en siete dimensiones. Por un lado, el grupo de los roles institucionales está compuesto por tres dimensiones (intervencionismo, distancia del poder y orientación de mercado). Por otro lado, la epistemología está formada por las dimensiones de objetivismo y empirismo. Y, finalmente, hallamos la ideología ética, formada por el relativismo y el idealismo. Cada una de estas dimensiones queda formada como un continuum limitado por dos polos (ideal/ típico) situados en cada extremo.

El estudio empírico analiza, con una técnica cualitativa (entrevistas en profundidad), a los periodistas suizos y españoles. Ambos países conforman un campo virgen para la investigación, porque, aunque existen estudios en España al respecto, apenas han aparecido investigaciones comparativas a nivel internacional entre los dos países. Suiza ha sido elegida como país de contraste, dado que la cultura periodística suiza tampoco ha sido investigada en profundidad (en el mismo nivel que España) y porque es un país con una fuerte y afianzada estructura política y social ya que se creó como Estado en 1848 y es un referente para otros países por basar su gobierno en una democracia semi-directa . Ello hace que Suiza sea un país idóneo para ser comparado con la joven democracia española.

Del mismo modo, ambos países han sido elegidos por sus similitudes y sus diferencias. Por un lado, por poseer ambos, los valores de Europa Occidental como base común de su cultura periodística, y sin embargo, por otro lado, por distinguirse en el contexto político y social de estos países diferentes tipos de cultura periodística, como comprobaremos. Esto nos posibilita su estudio comparativo gracias a estas características de concordancia y disonancia entre ellos (Kleinsteuber, 2003: 85).

En estos dos países es evidente la influencia de los “medios de calidad” debido a su especial influencia dentro de los medios de comunicación de masas, interviniendo de manera decisiva en la opinión pública y en el proceso de formación de opinión social en temas actuales (Jarren y Vogel, 2008: 18). Esta calidad periodística puede entenderse como la excelencia profesional en la obtención, procesamiento y comunicación de la información noticiosa y en la construcción de sus productos de opinión e interpretación. Esto implica, por una parte, que el periodista debe supeditarse a las reglas técnicas y éticas de la profesión y, por otra, que en consecuencia, la honestidad y el rigor intelectuales siempre deben estar presentes al lado del sentido de servicio de interés público del que informa la profesión (Torrico Villanueva, 2004; 2006: 5).

Los medios de calidad sirven particularmente para la comparación internacional, dado que podemos encontrar muchos parecidos dentro de la prensa nacional de los respectivos medios de calidad (Jarren y Vogel, 2008: 18). Junto con las similitudes ya reconocidas dentro de los medios de calidad de una nación, también es determinante la cultura periodística de cada país, los temas e interpretaciones que los medios de calidad perciben y las consecuencias que estos tienen (Jarren y Vogel, 2008: 19). Así pues, examinaremos a los periodistas de diferentes redacciones dentro de los medios de calidad de España y Suiza, con sus diferentes formas de pensar y sus diferencias culturales, para ver cómo entienden los roles profesionales y la objetividad dentro del engranaje informativo.

Dentro de los términos puntualizados anteriormente en el trabajo empírico de nuestra investigación, asumimos la influencia contextual existente sobre las diferentes culturas periodísticas, y la analizamos a partir de varios niveles. En este campo nos serviremos de trabajos como el llevado a cabo por Weischenberg (1992) y su “modelo de cebolla”; el de Esser (1998), con su “modelo de varios niveles”, para su aplicación comparativa a nivel internacional; el de Shoemaker y Reese (1991), donde se articulan los factores de influencia en los contenidos de los medios, en cinco capas; y el de Hanitzsch (2009: 156-157), quien a partir de los anteriores planteamientos habla de cuatro niveles generales: supra-nivel, macro-nivel; nivel intermedio y el micro-nivel.

Para el análisis contextual que forma parte de nuestro estudio, hemos añadido a la base teórica expuesta hasta ahora el trabajo Comparing media system. Three models of media and politics de Hallin y Mancini, publicado en 2004. Estos autores llevaron a cabo un análisis de los sistemas de medios de forma general dentro de un conjunto de países que conformaban tres grandes grupos de los cuales nosotros hemos seleccionado dos de ellos: Mediterráneo o modelo Pluralista polarizado (Mediterranean o Polarized pluralist model): Francia, Grecia, Italia, Portugal y España; y el de Europa del Norte o modelo Democrático corporativista (Northern european or Democratic corporatist model): Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Holanda, Noruega, Suecia y Suiza. El objeto de esta selección es realizar la segunda parte de nuestro trabajo empírico basándonos en el análisis de los rasgos que caracterizan al periodismo de Europa del Sur, tomando como ejemplo a España, y al Centroeuropeo, tomando como ejemplo a Suiza, respecto a la comprensión de los roles que tienen los periodistas y su idea de objetividad. Tanto en la primera como en la segunda parte de nuestro trabajo de campo, para establecer la influencia del contexto sobre los periodistas nos hemos valido de los modelos anteriormente señalados ya que esto, como señala Esser (1998: 21), “facilita la clasificación sistemática e interpretación del material empírico”. Para nuestra investigación los modelos presentados anteriormente nos han servido como marco de orientación a la hora de disponer y estructurar los factores contextuales que influyen en la cultura periodística. A partir de aquí hemos elaborado nuestro propio modelo de análisis formado por tres niveles, del que nos hemos servido para analizar los conceptos de objetividad y de roles profesionales tal como son percibidos por los periodistas suizos y españoles.

La comparación periodística internacional entre distintos países y culturas es especialmente valiosa y ha ayudado a investigadores de todo el mundo a interpretar los resultados obtenidos a nivel individual dentro de cada país. Hay muchas características, actitudes y comportamiento que pueden depender de una situación específica que los investigadores deberíamos apreciar a la hora de plantear unos patrones y tendencias más generales. La experiencia de los periodistas (al igual que la del resto de personas) no es única ni particular de un momento o lugar. Esto hace que existan unas diferencias y similitudes que aparecen reflejadas dentro de los distintos límites geográficos, culturales, religiosos, económicos, lingüísticos, políticos y étnicos (Weaver, 1999: 33-34).

Hasta hace muy pocos años, los estudios comparativos entre los periodismos de distintos países a nivel internacional se habían centrado principalmente en el análisis del periodismo anglosajón, americano y del norte de Europa (Patterson y Donsbach, 2003: 294-295 y 298). La comparación de países de Europa del Sur con países centroeuropeos se ha descuidado, siendo Hallin y Mancini (2004) de los pocos que han trabajado sobre el tema.

El planteamiento teórico ofrecido de forma sintetizada está dirigido a una mejor comprensión de la función del periodista dentro de su contexto (político, social, cultural y económico) y cómo a su vez este condiciona e influye su trabajo profesional. Esta cuestión nos llevaría a uno de los planteamientos en esta investigación: ¿podemos hablar de una cultura periodística internacional o de un periodista “tipo” a pesar de todos los factores de contexto de carácter nacional, regional y local? Esencialmente podemos argumentar que a pesar de las dominantes líneas de investigación que afirman el proceso de globalización mediática que estamos sufriendo, aún se mantiene una tradición mediática propia y característica definida por cada cultura de forma independiente. Esta última postura nos ha llevado a realizar un planteamiento de trabajo “macro-” (de carácter mundial) desde un punto de vista “micro-” (tomando como referente al periodista como individuo).

Para intentar responder a estas preguntas se evalúan las nociones existentes de la cultura periodística en España y Suiza y se transformarán en un concepto “universalizable”. El propósito es construir una cultura periodística empíricamente medible para establecer su funcionalidad a través de las fronteras culturales. Si la existencia de una supuesta cultura universal es reafirmada por los resultados de la investigación, el estudio identificará sus principios básicos y explorará sus significados dentro del contexto cultural español y suizo. Para ello identificaremos las dimensiones principales de la cultura periodística en España y Suiza. Para llegar a este punto nos serviremos de los tres niveles básicos de análisis: nivel de sistemas (naciones), nivel de organización y nivel individual. La influencia de los “factores contextuales” (de género, propiedad de los medios, los valores culturales, sistemas políticos, el desarrollo económico y humano, los sistemas de medios de comunicación, etc.) en la variación de las culturas periodísticas de España y Suiza se determinarán al igual que serán identificadas las principales fuerzas impulsoras de estos cambios.
La finalidad principal de esta tesis doctoral es aportar nuestro grano de arena al amplio y diverso campo de la investigación sobre la autopercepción que poseen los periodistas de su trabajo dentro de la cultura profesional de su país utilizando para ello un marco comparativo internacional.

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