Filosofía de la movilidad: Mi yo migrante

La situación en el mundo salpica como el aceite en una sartén hirviendo. ¿Centralizar el poder aún más es la solución? ¡Exaltados, vivimos exaltados! Exportamos nuestra vida para importar la de otros. ¿Qué hemos generado tras miles de años? Desposeídos de todo, mancillamos lo que nos fue regalado sin pedir nada a cambio; intento de usurpación del puesto del maestro creador.

Ya está preparado un método anticonceptivo rígido e inflexible destinado a evitar la procreación. Muerte por inanición. Inapetencia sexual.

Mi bloque de pisos tan solo es un establo del que me permiten salir para pastar y arrastrar los pesos pesados. Por suerte, puedo pasear de vez en cuando. Me asombro cuando la gente en la calle me alaba por mi hermosura y gran miembro. ¡En estos días de esparcimiento me entrego a conocer otros extranjeros! Me intriga. La calle se convierte en el escenario de una película de ficción. ¡Seguro que pasa algo especial en mi vida! Quizá algo mejor. No sería difícil superar la mierda de existencia que tengo. Sin embargo, cuando viene mi dueño a recogerme por el cincho me doy de bruces con la verdad flagrante. Mi verdad.

¿Cuándo inmolé mi cerebro por subir al altar de la corrección política? Todo por insertarme en su/nuestra cultura. Abandonar mi origen. Maximalistas de la proyección. Subversión. Cuando me acerco a la gente del lugar les lamo siempre las posaderas. Aunque en un primer momento resulta desagradable, incluso asqueroso, ayuda a mi “in(desin)tegración”. Debo exculpar los pecados y mi sacrosanta aprobación del mal.

¿Mis conversaciones? Una conglomeración de tópicos habituales, triviales, bien retribuidos. ¡Muerte a los negacionistas! Opiáceos bien embalados y con sellos de farmacéuticas que aseguran el “buen viaje” y el “colocón aceptado”. Tanto los procreados como los adoptados son hijos de Dios. Ahora es necesario ajustar todas las vidas a la nueva realidad. ¿Penalizar? No, solo civilizar. Un método cien por cien efectivo para proporcionar carne fresca a la rica industria hotelera, de limpieza y servicios varios. Por favor, ¿puede recoger mi mierda? Gracias.

Mientras los jóvenes en edad militar juegan a la guerra, en otras regiones del mundo se (les) parte(n) el alma viendo como despedazan (a) sus familias. Conflictos armados convertidos en epopeyas climáticas humanas. Cambios de temperatura a nivel individual: de frío a ardiente en milésimas de segundo.

La solidaridad de la comunidad internacional con las víctimas de guerra es indiscutible. Consiste en ofrecer un vaso de agua al enemigo cuando se está ahogando -en el mar-. Llegó el momento de desmaterializarme de mi país de origen para (a)parecer en el de acogida cual partícula cuántica. ¡Quién soy yo para disparar sentencias cual arma del calibre (20)22! Hermandad humana y luz eterna… Tesla.

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